• La obesidad
saludable es un mito, según investigadores. Probablemente has escuchado a
alguien decir: “Estoy gordo, pero saludable". En varias investigaciones
recientes se sugiere que esta declaración podría ser verdad. Sin embargo, una
nueva revisión de estudios existentes publicada esta semana podría acabar con
ese rumor.La “obesidad saludable” es solo un mito, de acuerdo con los autores
del estudio publicado en Annals of Internal Medicine.
Antecedentes
Los científicos saben que las personas con sobrepeso pueden ser lo que
se llama “metabólicamente saludables”. Esto significa que a pesar de tener un
alto índice de masa corporal (IMC), alguien puede tener una cintura pequeña,
presión arterial normal y niveles bajos de colesterol, y mostrar poco o nada de
riesgo de desarrollar diabetes.
Lo contrario también es verdad: las personas delgadas pueden ser
metabólicamente no saludables; tener hipertensión, colesterol alto y grasa
acumulada solo alrededor de la mitad del cuerpo, lo que es un riesgo conocido
de enfermedades del corazón.
Esta paradoja resalta “la complejidad de la relación entre peso y
mortalidad”, escriben los autores de este nuevo metaanálisis. Muchos factores
impactan la salud cardiovascular de una persona, incluido cuánto se ejercitan y
cuándo aumentan de peso.
La conclusión
El exceso de peso afectará tu cuerpo, incluso si el daño no es aparente
ahora, dicen los autores del estudio. Y las personas con peso normal no
deberían considerarse saludables sin revisar sus niveles de colesterol, presión
arterial y glucosa.
“Aceptar que ningún nivel de obesidad es saludable es un paso importante
hacia decidir cómo utilizar mejor nuestros recursos y nuestra voluntad política
de desarrollar e implementar estrategias para combatir la epidemia de
obesidad”, escriben los médicos James Hill y HollyWyatt en una editorial
adjunta en la revista. (CNN Expansión, 04 de diciembre)
• Café o jugo de
frutas: ¿cuál es más saludable?Parece obvio que la respuesta debe ser un jugo,
pero cuando nos fijamos en los estudios científicos, revelan algo mucho más
sorprendente.
na bebida se compone de fruta. La otra tiene cafeína. Así que un jugo
parece una opción más saludable que un café, ¿no? "No esté tan
seguro", asegura el periodista experto en temas médicos Michael Mosley,
mientras sopesa la evidencia.
¿Qué es más saludable? ¿El café o los jugos concentrados?
Parece obvio que la respuesta debe ser un jugo. Después de todo, el
consumo de café es un mal necesario, así como tomar un jugo, hecho a base de
frutas, forma parte de las "cinco piezas de fruta al día".
Pero cuando nos fijamos en los estudios científicos, revelan algo mucho
más sorprendente.
Café: más beneficio que perjuicio
Se han realizado numerosos reclamos a lo largo de los años de que el
consumo de café aumenta el riesgo de toda una serie de males terribles, desde
enfermedades cardíacas hasta el cáncer.
Estas afirmaciones se han basado en gran medida en casos de estudios,
donde se toma a un grupo de personas que bebe café y se compara con otro grupo
similar que no lo hace.
El problema de este enfoque es que los consumidores de café tienen más
probabilidades de tener otros "malos" hábitos -como beber alcohol o
fumar- que los que no lo hacen, por lo que es difícil identificar lo que
realmente está haciendo el daño.
Jugo de frutas: malas noticias
Pero, ¿qué ocurre entonces con los jugos de frutas?Aunque se compongan
de fruta, en el momento en que uno se deshace de la cáscara y machaca la fibra,
se pierden muchos de los beneficios potenciales para la salud. Lo que queda es,
sobre todo, una bebida azucarada.
En un estudio publicado a principios de 2013, los investigadores
encontraron que de 52 batidos comerciales, 41 contenían más azúcar que
Coca-Cola, y todos contenían más calorías.
Además, los jugos de frutas son ácidos y la pulpa se queda entre los
dientes, lo que tampoco entusiasma a los dentistas. Una manzana al día puede
mantener alejado al médico, pero no cuando se ha pelado, mezclado, triturado y
empacado.
Por lo general, diferentes investigaciones probaron que mientras que
comer fruta tenía propiedades beneficiosas, beberla producía el efecto
contrario.
Entre otros ejemplos,
un estudio publicado en agosto de 2013 en elBritish Medical Journal, sobre el
consumo de frutas y el riesgo de diabetes tipo 2, reveló que pese a que comer
fruta reduce el riesgo de desarrollar diabetes, beberla parece aumentarlo